Saltar al contenido

Emprendimiento en Venezuela: Un reto posible

emprendimiento en venezuela
Emprendimiento en Venezuela: Un reto posible
5 (100%) 2 votes

“Emprender hoy en día no es Innovar, emprender hoy en día es asumir retos que vienen desde la motivación personal donde los emprendedores buscan, mediante el conocimiento, empoderarse para lograr cubrir sus necesidades o vislumbrar alguna oportunidad, y mediante un conjunto de recursos podrán o no ser exitosos, o mejor decirlo en estos tiempos de crisis el éxito está asociado a hacerlo sostenible y rentable”, afirma Francisco Velandia, exitoso emprendedor venezolano ligado al área turística.

Su valioso aporte al mundo del emprendimiento lo ha llevado a abrir portales educativos y de emprendimiento donde deja claro lo que significa emprender en el país. “Emprender no es solo abrir una empresa y tampoco es montar una página web, es algo que viene desde la creatividad y adaptado al entorno.

En su estudio denominado  “El emprendimiento y la sociedad Venezolana: una visión educativa”, desarrollado para el doctorado de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello en 2016 destaca que en nuestro país se ha hablado insistentemente de “emprendimiento” a principios de los años dos mil, según el Global Enterprise Monitor (GEM), resaltando en su informe del año 2013 al emprendimiento como una opción profesional que brinda bienestar y satisfacción.

En su aporte enfatiza que en Venezuela existe el emprendimiento. Sin embargo, la cultura emprendedora aún no ha sido totalmente desarrollada, no ha sido implementada aún en su totalidad desde las Universidades y los sectores de educación no formal.

“Es algo aún que se realiza por necesidad más que por oportunidad, donde los emprendedores se atreven a afianzar sus ideas, pero sin saber incluso a donde les llevara este camino. Si bien es cierto circunscribir el fenómeno emprendedor al ámbito productivo en una sociedad globalizada, no debe menospreciarse hechos como el educativo, el sociológico y el contexto local donde se realizan los emprendimientos, debido a la repercusión que se deviene en el ciclo de vida de los mismos”, indica.

Velandia plantea que el emprendimiento debe afianzarse en los en los planes y diseños curriculares, por parte de las casas de estudio tanto públicas como privadas.

“Son las universidades, bajo un régimen administrativo un poco más flexible y por ser del sector público y privado,  las que deben impulsar con mayor interés los objetivos sociales que emergen para ser atendidos y tomados en cuenta a la hora de diseñar los currículos, ejes transversales, modelo de competencias y asignaturas tanto electivas como obligatorias del sistema educativo universitario en pro de coadyuvar al estudiante en la consecución de proyectos de negocios, sociales o personales; todo ello de manera complementaria a su formación como profesional, pero atendiendo sus inquietudes en cuanto a las iniciativas de emprendimiento”, señala Velandia.

Señala que bajo esta sinopsis de ideas, las crisis económicas y los conflictos políticos de la última década de este siglo han traído como consecuencia el desempleo y el desplazamiento de la clase media de la sociedad Venezolana hacia niveles cada día más insostenibles y decadentes; nunca jamás vistos antes.

“Sobre la base del planteamiento señalado, se evidencia  que cuando una persona obtiene su grado académico y no obtiene un empleo, un lucro, por falta de competencias o experiencia previa, es cuando mayormente se reclama al sistema educativo venezolano y en especial al universitario, la ausencia de un sistema que le empodere desde la dimensión emprendedora”, enfatiza.

Cree que en la actualidad la discusión sobre el emprendimiento suele centrarse en el capital humano y en la inversión. “Existe la tendencia a enfocarla hacia los aspectos de la educación que impactan en la productividad, y pasar por alto ciertos elementos que impactan en los contenidos y el diseño curricular”.

Explica además, que hablar de emprendimiento remite a percibir a la persona como un ser que aprende a lo largo de su vida, inserto en un ámbito cultural y en permanente interacción con otras personas e instituciones u organizaciones, así como con el medio ambiente. En consecuencia, se reconoce al ser humano como creador y emprendedor, llamado a adoptar comportamientos conducentes al aprendizaje personal y organizacional, así como al desarrollo de acciones transformadoras de su ámbito contextual, que requiere una inquebrantable vocación para iniciar, que ha de traslucirse en un ente de alta responsabilidad para realizar y persistencia para continuar.

“¿El qué emprender?  Es vislumbrar una oportunidad de negocio e incluso un proyecto de vida considerando a éste como una guía escrita que se elabora con orientaciones precisas para sentirnos realizados en la vida. ¿El cuándo emprender? Va a ser respondido cuando se pretenden alcanzar las metas u objetivos. ¿El cómo emprender?  Va a estar automáticamente respondido al hacer una gran tarea personal y del propio entorno. ¿El con qué emprender? Involucra un inventario de recursos para emprender lo que se quiera  el emprendedor es su propio, principal activo y recurso”, manifiesta.

Reitera el por qué una persona debe educarse en emprendimiento. “Aunque las respuestas pueden ser múltiples hay que en último término buscar acceder a la educación formal por ser una herramienta para lograr el desarrollo económico, social, y humano”.

Aclara que la sociedad Venezolana es dinámica, sometida al devenir del tiempo. Lo que impone categóricamente la necesidad de que se fomente educación en emprendimiento,  se ajuste y se reestructure con el objeto de que logre cubrir las demandas de los individuos que según en ella hacen vida.

Dentro  de los diferentes tipos de formación de emprendedores pudiesen concebirse: La educación sobre emprendimiento, la educación para emprender y la educación en la empresa.

Recalca que las Universidades son las que abren espacios para la creatividad y para fomentar la formación integral del hombre que requiere la nación. “Si bien en cierto vivimos en un entorno de cambios constantes, para sobrevivir a esta realidad la universidad debe tener una proactividad constante, manera de adaptar su formación a los nuevos cambios que requiere nuestra sociedad”.

Concluye que el camino para emprender en Venezuela deberá ser concebido como la creación de una idea de negocios o una iniciativa social, en algunos otros casos proyecto de vida, basado en el descubrimiento de una oportunidad o mejoramiento de las ya existentes, utilizando un conjunto de recursos materiales, humanos y financieros, influenciados por un contexto, para lograr la sostenibilidad del proyecto manteniéndolo en el tiempo o no, el cual posee riesgos que provienen del entorno.  “El emprendimiento como enfoque sistémico y atendiendo a todos aquellos objetivos emergentes que no son cubiertos directamente por el sistema educativo formal, representan un aprendizaje durante la vida o educación permanente  (Lifelong Learning) simboliza un gran paradigma educativo con apertura abierto a cualquier nivel de aprendizaje de la vida de una persona”, agrega.

Comentarios